Si los privilegios y oportunidades, así como la aplicación de las leyes se ejecutaran en la sociedad de manera equitativa se estaría disminuyendo el poder masculino. Los hombres tendrían que compartir actividades y privilegios con nosotras en igualdad de condiciones. Esta lucha por alcanzar la equidad entre los géneros ha sido la labor de muchas mujeres y organizaciones en el mundo entero a lo largo de la historia.

       De esta manera podemos encontrar los argumentos de porque nuestra cotidianeidad esta invadida de actos que contienen fuertes dosis de violencia .

       En muchas ocasiones nosotras no somos capaces de descubrir o identificar los actos de violencia que se ejercen en nuestra contra, a veces no podemos explicarnos cuales son las razones de que esto pase dentro de nuestras familias, en nuestras relaciones amorosas y de amistad. El sistema de dominio masculino o patriarcal nos ha hecho pensar que la violencia hacia las mujeres es natural y que si algún pariente u hombre cualquiera nos golpea es porque nosotras tenemos la culpa, incluso nosotras podemos pensar que lo        merecemos.