![]() |
|||||||||||||
![]() |
|||||||||||||
![]() |
|||||||||||||
![]() |
|||||||||||||
Y, aunque cualquier forma de violencia nos cause un profundo daño, hay que aprender a diferenciar entre:
Hostigamiento sexual : Es la “solicitud” de tener relaciones sexuales mediante la presión que ejerce una persona que tiene mayor fuerza o poder como los profesores, los familiares, los jefes, entre otros. Por ejemplo: cuando utilizan amenazas de lastimarnos a nosotr@s o a nuestra familia, de reprobarnos en alguna materia, o de no darnos o corrernos de un trabajo si no hacemos lo que nos pide.
Abuso sexual : Este se refiere al abuso o a la actividad sexual propinado a un niñ@ o un adolescente por parte de una persona que, en la mayoría de los casos, es un hombre o un adolescente de mayor edad que la persona agredida; quien, a su vez, generalmente es conocida por la víctima. Esta actividad puede realizarse aplicando fuerza física o chantaje moral, como ofertas de dinero para comprar un juguete, pagar la escuela o amenazar con revelar la situación. Un ejemplo de abuso sexual es cuando, sin nuestro consentimiento, nos obligan a tocar, a besar o a ver un acto sexual forzado en otra persona.
Ataque sexual: Es un contacto sexual que no cuenta con el consentimiento de la mujer, y no implica penetración, como las nalgadas o tocamientos que suceden en los transportes colectivos, en la calle o en cualquier espacio público, incluida nuestra propia casa.
Violación: Es el uso o la amenaza de uso de fuerza física o coacción emocional para penetrar en los orificios vaginal, oral o anal de una mujer sin su consentimiento. La violación puede ocurrir una única vez o continuamente. También puede generarse bajo el influjo de alcohol y drogas, con lo cual la víctima es más vulnerable.
Todos éstos son delitos y están penalizados porque así se describe en el Código Penal.